jueves, 30 de julio de 2009

Incomprensible, inasimilable

Mírate al espejo, mírate al espejo y dime que ves… el reflejo de un cuerpo que enfrasca tu alma. Unos ojos que nos permiten ver lo que creemos realidad, unos labios que nos dejan expresar cuanto pensamos y sentimos (o al menos algo semejante), oídos que te regalan canciones que le permiten a tu alama poder escuchar un “te quiero”. Y así podría continuar…
Preséntate ante ti, mírate y piensa… ¿Qué es lo que somos realmente? ¿Qué diferencia un cuerpo vivo de un cuerpo muerto? ¿Obvio? Sí, y no. Un día hablas con una persona “un cuerpo” y al día siguiente, o un rato después, ya no vive… pero su cuerpo sigue ahí, aunque ya no es el, ¿por qué no habla?, ¿qué ha cambiado?, ¿a dónde ha ido? Sus risas, sus palabras, sus miradas, sus sonrisas, su alegría sus palabras… su alma, su ser, ¿donde están? Por que me niego a creer que “desaparecen” así, por que sí, sin más, no puede ser… es realmente incomprensible. Y, por duro que suene es así, lo añoraras, lo extrañaras, lo pasaras mal, pero la vida no se detiene, “no importa quien se vaya” por que hay que seguir, te guste mas o menos…

2 comentarios:

  1. En primer lugar,lo siento mucho. Eso mismo me paso en cierto modo a mi hace un par de años,como bien sabras. En cualquier caso, siempre hay algo que permanece con nosotros. Los recuerdos, buenos y malos,que nos ayudan a mantener a las personas vivas aunque ya no esten entre nosotros, asi como otros nos recordaran cuando ya no estemos. Y como bien dices hay que seguir, y no solo por nosotros mismos,si no tambien por aquellos que se han ido. Asi que animo, que los que se van nunca nos abandonan,auqneu a veces asi lo parezca.

    ResponderEliminar
  2. "Existimos porque alguien piensa en nosotros, y no al revés". Mientras que siga en tu cabeza no se irá nunca. Pensamos que los seres queridos nunca faltarán, pero ocurre, se van, y hay que seguir, viviendo con eso, como tú misma dijiste.

    Ánimo niña, y lo siento mucho.

    ResponderEliminar